Desarrollo Rural

LA REVOLUCIÓN DEL MEDIO RURAL EMPIEZA EN TU NEVERA

- ¡Qué pena! Todos los pueblos se están quedando sin gente

- Si. Tienes razón. ¿Y qué crees que se puede hacer para evitar eso?

- Pues no lo sé. Esto es una labor de nuestros políticos, pero como no se pongan las pilas,…mal irán nuestras zonas rurales.

- Pero algo podremos hacer, ¿no? ¿Dónde haces tú la compra, por ejemplo?

- Pues normalmente compro en el Alituerka, o en Cincafour, pero a veces también en Mercamuyer.

- Si, tienes razón. No podemos hacer nada por el medio rural que nos rodea.

“Lo más revolucionario que hay es tener un huerto”. Esta afirmación que personas como Vandana Shiva o Gustavo Duch llevan años reivindicando, refleja muy bien la situación actual en la que nos encontramos. Estamos ante un escenario en el que la población acude, con una frecuencia cada vez mayor, a grandes superficies para realizar su compra diaria. Este tipo de empresas tan siquiera comercializan producto local o de temporada, y especulan con el precio de los alimentos, dejando a los productores, en numerosas ocasiones, arruinados o malviviendo. Yo iría más lejos con esta reflexión: “lo más revolucionario que hay es consumir productos locales”.

Este post se iniciaba con una “hipotética conversación”, pero cada día más real y habitual. Siempre leemos en prensa, reportajes, documentales o en nuestras redes sociales, noticias sobre la agonía del medio rural español. Nuestrxs políticxs siempre lanzan medidas para tratar de revitalizar el sistema campesino, aunque siempre por medio de subvenciones y otro tipo de actuaciones que siguen esa misma folosofía, y para las que tan siquiera han contado o se han reunido con la población afectada. A mí me gustaría realizar una labor de investigación en la nevera de un representante político, sobre todo los que trabajan en medio ambiente y/o desarrollo rural. Deberían ser las primeras personas en dar ejemplo, en ayudar a que los pequeños empresarios agroalimentarios puedan vivir y trabajar en su territorio, pero sobre todo de su profesión, porque nuestros ganaderos, agricultores, apicultores, queseros,…etc., son los auténticos conservadores del paisaje. La nevera o la despensa es el arma que tenemos a nuestro alcance todas las personas para hacer la revolución. La nevera es la herramienta que podemos utilizar para que pueda prosperar el medio rural.

La nevera o la despensa es el arma que tenemos a nuestro alcance todas las personas para hacer la revolución. La nevera es la herramienta que podemos utilizar para que pueda prosperar el medio rural.

¿Alguna vez te has parado a mirar el origen de los alimentos? Últimamente está muy de moda analizar si los productos que estamos consumiendo contienen aceite de palma u otros ingredientes “nocivos” para nuestra salud. Esta técnica está muy bien, ya que es importante que comencemos a concienciarnos sobre alimentos perniciosos para nuestra salud y el medioambiente, pero hay otras variables que son igual de graves. Por ejemplo, compramos pescado, carne o frutas que vienen de América o Asia, y que llegan a nuestro supermercado a través de varios intermediarios, y que han sido comprados a los productores a precios irrisorios. No tenemos ningún tipo de garantía de calidad, ni seguridad alimentaria sobre esos productos. No tenemos ningún conocimiento sobre cómo ha sido su proceso de producción, o los agrotóxicos que se han utilizado a lo largo de su ciclo de producción, o para su conservación. En el mejor de los casos, suponiendo que ese producto tiene un sello o un certificado ecológico, ¿nos hemos parado a pensar la huella de carbono que ha generado ese producto hasta llegar a nuestro hogar? Es como si esos pequeños detalles fueran nimiedades que no nos afectan directamente, y preferimos no pensar en ello y obviarlo.

Si, amigxs, comprar productos directamente al productor, o en tiendas de cercanía, de confianza, y que apuesten por el comercio local es un acto revolucionario. No necesariamente es pagar más por un producto, ni tampoco es evitar intermediarios para ahorrar dinero, sino es apostar y confiar en que el productor obtenga su precio justo, y que esa persona consiga una dignidad laboral. Es luchar por fijar población en el medio rural y fomentar la producción de variedades locales y razas autóctonas que se encuentran en peligro de extinción, y que, a su vez, estas actividades agroganaderas, beneficien a los ecosistemas, a los paisajes, a la biodiversidad y a las personas que mantienen y conservan nuestras aldeas.  Desde un punto de vista egoísta del ser humano, significa poder disfrutar de territorios vivos y cuidados en nuestro tiempo libre. Lo más importante, se trata de saber lo que compramos y lo que comemos, de obtener una seguridad alimentaria que nos certifique que no nos estamos envenenando a nosotros mismos, ni que estamos perjudicando el planeta en el que vivimos, y que dejaremos a nuestras futuras generaciones. Este es uno de los actos de amor incondicional más noble, y de respeto a nuestro entorno más cercano. Estamos impulsando una cadena de buena voluntad que comienza en nuestras casas, donde nuestras neveras y despensas nos recuerdan que gracias a nuestras pequeñas acciones podemos llegar a hacer grandes cosas.

Estamos impulsando una cadena de buena voluntad que comienza en nuestras casas, donde nuestras neveras y despensas nos recuerdan que gracias a nuestras pequeñas acciones podemos llegar a hacer grandes cosas.

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EMPRENDIMIENTO Y TRANSFORMACIÓN SOCIAL

Actualmente vivimos un período laboral confuso, en el que la solución para optar a un trabajo remunerado parece que pasa por el autoempleo. En los últimos tiempos, las palabras emprendedor/a y/o emprendimiento parecen estar de moda, es decir, la puesta en marcha de un negocio, bajo la forma jurídica que se decida. Pero, recientemente, esto ha dado un giro de 180º, ya que cada vez más personas optan por emprender una actividad, al mismo tiempo que generan beneficios sociales y/o mejoras ambientales en su entorno directo. Hace poco me preguntaban: “¿Cómo te ves en un futuro en tu trabajo?” Mi respuesta fue contundente, y sin necesidad de pensar demasiado, quizás de una manera utópica, pero convencida de ello, respondí: “Transformando el mundo”.

Hace poco me preguntaban: “¿Cómo te ves en un futuro en tu trabajo?” Mi respuesta fue contundente, y sin necesidad de pensar demasiado, quizás de una manera utópica, pero convencida de ello, respondí: “Transformando el mundo”.

Cada vez hay un mayor número de empresas que quieren ser sostenibles, y esto solo se conseguirá trabajando directamente con las personas: clientes, sociedad, entorno, empleados o proveedores, entre otros. Porque, al final, las empresas que luchan por un cambio social son empresas sostenibles, entendiendo esto como la triple cuenta de resultados: económica, social y ambiental. ¿Qué queremos las personas que nos dedicamos al llamado “emprendimiento social o sostenible”? Pues que gracias a nuestros servicios, productos, actividades,…etc., lograremos un entorno más justo e igualitario, en el que existan oportunidades para todo el mundo, integrando a todos los colectivos sociales, pero también impulsando medidas que promuevan la protección ambiental y la lucha contra el cambio climático.

Muy bonito y muy utópico… ¿pero esto es real o eres una ONGD? Si, esto es real, y ni yo, ni ninguna de las personas que trabajan en emprendimiento social somos ONGD’s. Aunque hay que reconocer que es más duro comenzar un negocio de estas características que cualquier otro, porque para empezar, todas las personas que integran el equipo debemos tener sueldos dignos, o un reparto equitativo de las ganancias. Si esta premisa no se cumple, entonces no es una empresa sostenible, ni mucho menos que quiera promover un cambio social. Tampoco voy a pedir perdón por querer ganarme la vida, es decir, realizo servicios de consultoría ambiental, de turismo sostenible, asistencias técnicas de desarrollo rural, educación ambiental,…etc., servicios que, para determinadas personas o colectivos, deberían ser gratuitos. Pues bien, NO. Es mi trabajo. El tiempo que invierto en preparar las actividades, en visitar los territorios, en investigar estrategias que favorezcan el desarrollo socio-económico de un territorio,…etc. Todo esto implica un gran esfuerzo y conocimiento asociado, y todas las personas necesitamos dinero para vivir. Que yo haya decidido llevar a la práctica en mi trabajo una filosofía de vida no quiere decir que tenga que hacerlo gratis.

¡Qué sí, qué sí! Que esto es precioso, pero pon ejemplos prácticos. Pues imagina una empresa de alimentación que decide pagar el precio justo a sus proveedores, apostar por la venta de productos de Km0 y/o ecológicos y evitar el uso de bolsas de plástico entre sus clientes. O una empresa que forme y trabaje con mujeres con dificultades de acceso al mercado laboral (por el motivo que sea), o personas con discapacidad. Sin que ambas condicionen el llevarse ayudas y/o subvenciones públicas que favorezcan estas contrataciones. Pongamos el caso de una empresa de apicultura que solo venda la miel que produce (a ser posible en un entorno cercano), sin echar pesticidas o fertilizantes, preocupándose por la biodiversidad local y por la restauración de elementos patrimoniales. O, por otro lado, empresas que aprovechen la recogida, limpieza y transformación de residuos, aceite usado, para generar subproductos y dar una segunda oportunidad a estos restos que terminarían enterrados o incinerados…etc. Por último, una agencia de viajes que promueva prácticas ambientales y sociales responsables entre sus clientes, con actividades comprometidas con el territorio visitado y pagando precios justos a sus colaboradores. Todos estos ejemplos, y muchos más, existen, son reales y rentables, y se podrían explicar con muchísimo más detalle cada una de las experiencias descritas.

El emprendimiento social o sostenible es una doble oportunidad. Por un lado estamos generando un beneficio económico, no solo a nosotros mismos, sino a nuestros empleados, colaboradores o proveedores. Por otro, luchamos por mejorar nuestros entornos. Trabajamos para cambiar el mundo. Lo único que pedimos es que se favorezca la existencia de políticas públicas que ayuden y apoyen este tipo de organizaciones, no solo con acceso a fuentes de financiación, sino con visibilidad, con centros de asesoramiento público gratuitos, con información o con incentivos para entidades que promuevan el bienestar social y ambiental de la población. Simplemente, que no nos pongan problemas a la hora de comenzar una actividad laboral que implique fines sostenibles.

 

Lo único que pedimos es que se favorezca la existencia de políticas públicas que ayuden y apoyen este tipo de organizaciones, no solo con acceso a fuentes de financiación, sino con visibilidad, con centros de asesoramiento público gratuitos, con información o con incentivos para entidades que promuevan el bienestar social y ambiental de la población. Simplemente, que no nos pongan problemas a la hora de comenzar una actividad laboral que implique fines sostenibles.

 

LA IMPORTANCIA DE SABER SEMBRAR PATATAS

  • - ¿Sabes de qué me estoy acordando en este momento?
  • - ¿De qué güelita?
  • - De la primera vez que sembraste las patatas.
  • - ¿Y por qué recuerdas eso ahora?
  • - Pues porque estoy mirando las huertas, los prados, los montes y los castaños y está todo abandonado. Todo se va a perder.
  • - No te entiendo.
  • - Cuando tenías 3 años tus padres te dejaron con nosotros una semana. Nosotros estábamos sembrando las patatas y tú estabas jugando con los gatos. De repente, apareciste en la huerta diciendo que te estabas aburriendo y que eso que estábamos haciendo te parecía muy divertido, y nos preguntaste a tu abuelo y a mí que si podías ayudarnos. Pensábamos que te ibas a cansar a los 5 minutos, porque sembrar patatas no es una tarea agradable. Es muy duro. Te lo explicamos una vez, y no hizo falta decírtelo dos veces. Estuviste toda la tarde trabajando con nosotros y no te cansaste ni un segundo. Cuando pasaban los vecinos y te veían trabajando sin descanso, midiendo bien la distancia necesaria entre patata y patata, sonreían y te miraban felices. Pero no te miraban con tanto orgullo como nosotros. La continuidad de todo esto se garantizaba.
  • - ¿Y por qué ese momento fue tan importante para vosotros?
  • - Porque ya no hay nadie que quiera venir a estas aldeas tan alejadas de todo. Porque ya en aquella época se veía venir esta decadencia y este abandono. Los pueblos ya no tienen vida. Nadie conoce la importancia de saber sembrar patatas.
Paisaje rural

Paisaje rural en peligro de extinción

Se estima que en España 7 de cada 10 personas viven en zonas urbanas. La búsqueda de una buena y cómoda posición laboral, hospitales, colegios, institutos y servicios de ocio cercanos hace que estas zonas sean más atractivas para la mayor parte de la población española. Nadie quiere vivir en el olvido. Nadie quiere que sus hijos recorran 20 kilómetros por unas carreteras en un estado horrible para ir al colegio o al instituto. Y esto, en el mejor de los casos. Porque hay situaciones en las que incluso tienen que atravesar grandes puertos de montaña para ello, con todo lo que esto implica. Y lo mismo si hablamos de la necesidad de acudir a un centro de salud, o al trabajo. ¿Sería esto diferente si pudiéramos gozar de unos servicios básicos necesarios para una buena y digna calidad de vida? ¿Se irían más personas a vivir a una aldea?

Esta conversación, sacada de la realidad, refleja lo importante que fue y es la tierra para nuestros abuelos y abuelas. ¿Por qué no lo es para nosotros? Nadie quiere vivir en el campo. No hay relevo generacional. Los castaños, que tanta hambre han quitado en las épocas más duras de nuestra historia, y que tan importantes fueron para nuestros antepasados, están enfermos. Se perderán si no los curamos a tiempo. Nadie conoce las plantas medicinales, porque prefieren acudir a una farmacia. Así de simple. Los campos y los montes están completamente abandonados porque carecen de funcionalidad. La mayor parte de las casas están ya colonizadas por la vegetación. Ni eso hemos querido heredar.

Nuestro legado cultural, el patrimonio etnográfico y los conocimientos “indígenas” se han perdido. Sí, no miréis raro. Todos somos indígenas, indígenas de nuestro territorio. Porque el término indígena hace alusión a nuestra procedencia, y todas las personas tenemos un origen. Aunque lo que es más triste es que hemos renegado totalmente de nuestras raíces. Los paisanos y las paisanas están en peligro de extinción.

Huerta en la que se acaban de sacar las patatas

Huerta en la que se acaban de sacar las patatas

Si todo está abandonado, si no hay casi huertas o ganadería,… ¿nos hemos parado a pensar de dónde vienen los alimentos que consumimos a diario? Además de que no tenemos ni idea de lo que comemos ni su procedencia, es más bien el deseo de querer cambiar el mundo. Pongamos un ejemplo muy simple. Si le compramos las patatas a una persona que ha apostado por vivir y trabajar en un entorno rural, además de ponerle un nombre y un apellido a nuestra comida, le estamos aportando un beneficio económico a esa persona, pero también un beneficio social, porque crecerá su autoestima. Querrá seguir luchando y trabajando por sacar adelante sus patatas y por enseñarles a otras personas sus conocimientos. Más personas se asentarán en este o en otros territorios. No sólo eso. Esto ayudará también a conservar nuestros paisajes, nuestra naturaleza y nuestra biodiversidad, aspectos de los que nos encanta disfrutar cuando tenemos tiempo libre los fines de semana, ¿no? ¿Verdad que la comida nos sabe diferente cuando tiene un nombre y un apellido? Esto, junto con la sonrisa y la felicidad con la que nos la comemos le aportan un sabor especial y único a ese plato.

No nos podemos imaginar lo importante que es consumir productos locales. Ayudamos a que las personas que desean quedarse en su territorio no lo tengan que abandonar, sabemos lo que comemos, fijamos población en el medio rural, evitamos el abandono de nuestros paisajes, conservamos nuestro legado cultural, incluso ayudamos a combatir el cambio climático…, ¿necesitáis más razones para consumir productos locales?

No es ninguna tontería saber sembrar patatas. Quien tiene este conocimiento, tiene la licencia para alimentar a todo un territorio. Tiene la voluntad de cambiar el mundo.

Planta de patata solitaria en una huerta

Planta de patata en una huerta resistiendo la soledad

EL ORIGEN DE LOS PASTOS DEL PARQUE NACIONAL DE LOS PICOS DE EUROPA

Cualquier paisaje puede mostrarse diferente a los ojos de cada persona. Unas personas se fijan más en las flores, otras en los árboles, otras en sus rocas o fósiles, otras en el modelado glaciar, y otras en las huellas que han dejado sobre el paisaje los seres humanos que han vivido en un territorio a lo largo de su historia. El paisaje es un libro con innumerables capítulos, y cada uno de ellos tiene su respectiva interpretación: un capítulo está dedicado a la botánica, otro a la fauna, también la geología tiene gran importancia en este libro,…, Aunque existan muchos capítulos escritos en el paisaje, con diferentes y múltiples temáticas, todos ellos tienen relación con los seres humanos, siendo este el capítulo más importante y más extenso que se ha escrito en el paisaje, en el territorio. Un capítulo que no terminará nunca de escribirse, que sigue vivo, y que esperemos que nunca tenga un final.

Vacas en las cercanías del Lago Ercina

Vacas en las cercanías del Lago Ercina

Este es el primer artículo dedicado a la interpretación del patrimonio y lectura del paisaje, con énfasis a la estrecha relación entre los seres humanos y la naturaleza. En este caso queremos hablar sobre la importancia de la geología para la vida de las personas, para la vida de los pastores de los Picos de Europa. Porque las personas y la naturaleza se necesitan mutuamente. Queremos además, que sea un cariñoso homenaje, para algunos quizás un poco extraño, a los ganaderos de los Picos de Europa.

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué los el Parque Nacional de los Picos de Europa es tan importante y propicio para la ganadería? La geología tiene un papel principal y básico en ello. Este artículo, sin pretender entrar en términos demasiado técnicos o científicos, va a realizar un resumen de más de 500 millones de años de historia geológica del Parque Nacional, una historia con la que, en muchos casos sin darse cuenta, conviven los ganaderos de los Picos de Europa.

 

Las rocas también son de suma importancia para la avifauna, ya que en estos lugares es donde anidan las aves

Las rocas también son de suma importancia para la avifauna, ya que este es el lugar elegido por muchas especies de aves para nidificar

 

Son varios los procesos que llevan a que estas montañas, en particular, y la Cordillera Cantábrica, en general, tengan la configuración que tienen actualmente. La historia geológica del Parque Nacional de los Picos de Europa es larga y compleja, y se remonta a más de 500 millones de años, cuando no existían elevaciones, cuando todo era un ambiente litoral y marino somero, típico de climas más tropicales siendo estas las rocas más antiguas que conforman el Parque Nacional. A lo largo de más de medio millón de años, como consecuencia del desplazamiento de las placas tectónicas, sus cambios de latitud, así como los procesos de deformación que sufrieron las rocas que constituyen este territorio, y sin olvidarnos de los cambios en el nivel del mar, los sedimentos que posteriormente conforman las rocas de los Picos de Europa, se acumularon en ambientes muy diferentes, desde medios marinos profundos, medios marinos someros, sistemas deltaicos e incluso sistemas fluviales. Aunque, sin lugar a dudas, las calizas del Carbonífero, la roca dominante en el Parque, indican que la influencia marina en este territorio ha tenido un gran peso.

Fotografía realizada desde la cima del Cotalba

Fotografía realizada desde la cima del Cotalba

Otro de los episodios geológicos que más “personalidad” ha aportado al Parque Nacional ha sido la Orogenia Alpina. Etapa en la que las rocas que se fueron depositando a lo largo de los más de 500 millones de años, y posteriormente se levantaron para formar la actual Cordillera Cantábrica. Este proceso comenzó, aproximadamente, hace 50 millones de años, y cuya consecuencia ha sido la formación de las elevaciones y desniveles, amados por montañeros y senderistas, y donde el ganado vacuno y ovino se alimenta con la cercana vigilancia de sus pastores, personas que trabajan en las más duras condiciones.

Uno de los episodios geológicos que más “personalidad” ha aportado al Parque Nacional ha sido la Orogenia Alpina, etapa en la que las rocas que se fueron depositando a lo largo de los más de 500 millones de años se levantan para formar la actual Cordillera Cantábrica.

Fotografía realizada desde la cima del Jultayu

Fotografía realizada desde la cima del Jultayu

Una vez levantada la Cordillera, para tener la configuración y el modelado del relieve actual, influyen diferentes factores, tales como, el tipo de rocas existentes o las variaciones en el clima pasado y actual, entre otros. Como ejemplo de influencia climática, los fenómenos glaciares comenzaron hace, aproximadamente, 100.000 años, y han tenido importancia en el modelado del paisaje, dejándonos lagos glaciares, valles glaciares o circos glaciares, entre otras formas que configuran, sin lugar a dudas, un paisaje de ensueño.

Fenómeno de glaciarismo en el entorno de los Lagos de Covadonga

Fenómeno de glaciarismo en el entorno de los Lagos de Covadonga

Tampoco podemos olvidarnos de la acción fluvial, resultado del poder erosivo del agua sobre la roca la caliza. El Parque Nacional se encuentra dentro de las cuencas hidrográficas de los ríos Sella, Deva y Cares. De hecho, el río Sella y el río Deva marcan los límites occidental y oriental, respectivamente del Parque Nacional. Además, el río Cares y el Duje, afluente del Cares, separan este territorio en tres macizos: Occidental o del Cornión, Central o de Los Urrieles y Oriental o de Andara. Esta importante dinámica fluvial ha dado como resultado las más impresionantes gargantas y desfiladeros, como los Beyos o El Cares.

Río Cares

Río Cares

Si hay un proceso realmente importante para el ganado, es el proceso disolución de la roca caliza, la Karstificación. Este proceso es consecuencia de la acción del agua, lo que ha convertido al Parque Nacional en uno de los sistemas kársticos con mayor importancia mundial. El proceso se manifiesta en superficie por formas, tales como fisuras en las rocas, depresiones (llamadas dolinas), poljés o valles ciegos. Las calizas están formadas por carbonato cálcico, pero además contienen materiales insolubles o “impurezas”, como las arcillas, por lo que al disolverse la caliza genera arcillas de decalcificación que se acumulan sobre la roca caliza. Lo que proporciona unos nutrientes de carácter excepcional, es decir,la base para los pastos de los Picos de Europa, donde se alimenta el ganado, deben su importancia al proceso de disolución de la roca caliza. Aunque este proceso seguramente también sea el causante de numerosas pérdidas de ganado, ya que las cabezas de ganado pueden caerse por las depresiones o dolinas que conectan con las cavidades subterráneas. Asturias, en general, y los Picos de Europa, en particular, es como un gran queso gruyère, ya que en su interior guarda grandes tesoros, que sólo los espeleólogos más intrépidos han logrado descubrir, siendo considerado este territorio como el Himalaya de los espeleólogos. Algunas de sus principales simas se encuentran entre las más profundas del mundo.

Si hay un proceso que realmente importante para el ganado el proceso disolución de la roca caliza, la Karstificación.

Poljé de Comeya

Poljé de Comeya

Los Picos de Europa se consideran como el Himalaya de los espeleólogos. Algunas de sus principales simas se encuentran entre las más profundas del mundo.

Como hemos podido comprobar, todo este complejo territorio es el paisaje que contemplan a diario nuestros paisanos y paisanas, su hogar, su centro de trabajo, un entorno que cuidan, admiran y respetan, y un paisaje en el que ellos y ellas han escrito. La geología ha tenido mucho peso en esta historia, en su historia. Porque la geología es de suma necesidad para estas personas, ya que además de generar el pasto en el que se alimenta el ganado, las elevaciones a las que se tienen que enfrentar para desarrollar su noble trabajo, también les proporcionan los recursos necesarios para construir sus cabañas y sus majadas. Debemos proteger esta labor en peligro de extinción, el pastoreo de los Picos de Europa, pero también debemos proteger, conservar y mantener nuestro entorno, nuestro hogar, porque los paisajes que observamos son el resultado de millones de años de trabajo de la naturaleza, y no lo debemos echar a perder por nuestra incomprensión e ideas equivocadas.

Toro pastando en el entorno de los Lagos de Covadonga

Toro y vacas pastando en el entorno de los Lagos de Covadonga, donde podemos apreciar los impresionantes desniveles del territorio, los valles y circos glaciares y fenómenos de disolución de calizas

Debemos proteger esta labor en peligro de extinción, el pastoreo de los Picos de Europa, pero también debemos proteger, conservar y mantener nuestro entorno, nuestro hogar, porque los paisajes que observamos son el resultado de millones de años de trabajo de la naturaleza, y no lo debemos echar a perder por nuestra incomprensión e ideas equivocadas.

EL ECOTURISMO EN ESPAÑA

En los últimos tiempos dentro del sector turístico se está hablando mucho sobre Ecoturismo, pero,… ¿sabemos realmente qué es el Ecoturismo? ¿Es el Ecoturismo sinónimo de Turismo de Naturaleza? ¿Estamos aplicando bien el término? ¿Lo estamos haciendo realmente bien? En este post vamos a resolver algunas dudas sobre este término, y siempre desde la opinión de las personas que formamos el equipo de Lláscara.

Ecoturismo es “El viaje responsable a las áreas naturales para conservar el medio ambiente y mejorar el bienestar de las personas locales”.

The International Ecotourism Society” define el Ecoturismo como “El viaje responsable a las áreas naturales para conservar el medio ambiente y mejorar el bienestar de las personas locales”. Eso quiere decir que los agentes, gestores y empresas que desarrollan y promocionan actividades de ecoturismo, y las personas que participan en las mismas, deberían de seguir una serie de principios, entre los que se encuentran:

  • Minimizar los impactos ambientales y sociales
  • Aumentar la conciencia y el respeto de la población y el visitante por el medio ambiente y la cultura local
  • Ofrecer experiencias positivas tanto para los visitantes, como para las poblaciones que están dentro de los espacios visitados
  • Ofrecer beneficios económicos directos para la conservación
  • Promover el desarrollo económico y social de los territorios que se visitan

En la mayoría de los casos, el Ecoturismo se confunde con el Turismo de Naturaleza, y por lo que podemos deducir de esta definición, Ecoturismo NO es lo mismo que Turismo de Naturaleza, el cual se define como cualquier actividad desarrollada en contacto con la naturaleza. Entonces, ¿por qué lo confundimos?

Ecoturismo NO es lo mismo que Turismo de Naturaleza

Durante este último año se han formado numerosas iniciativas “mal llamadas Ecoturismo”, bajo nuestro punto de vista. Pero, ¿por qué decimos eso de “mal llamadas”? Para que una iniciativa sea realmente Ecoturismo la primera clave que consideramos fundamental es involucrar a la población rural en nuestras actividades, que esas personas que viven y trabajan en territorios campesinos se sientan reconocidas y valoradas gracias a estas iniciativas, y, por supuesto, que se obtengan beneficios económicos directos de las mismas. No sirve de nada llevar a un grupo de personas a una zona rural, y tan siquiera hablarles de un producto típico, de que visiten a un artesano, agricultor o ganadero, y que por supuesto degusten sus productos, e incluso puedan adquirirlos. De esa manera, la población local no sólo aumentará su autoestima, sino que también verán incrementados sus ingresos y reconocido el valor de su valor.

Ganado en el Puerto de la Montaña de Covadonga

Ganado en el Puerto de la Montaña de Covadonga

Lo más importante es que las personas que viven y trabajan en territorios campesinos se sientan reconocidas y valoradas gracias a estas iniciativas, y, por supuesto, que se obtengan beneficios económicos directos de las mismas.

En segundo lugar, y no por ello menos importante, un turismo de calidad no debe consentir grupos numerosos en zonas rurales o áreas naturales. Por un lado, porque no sólo molestamos a la población rural que allí vive, y a quienes nunca les preguntamos su opinión en la gestión turística, sino que también causamos impactos en el entorno, principalmente a la flora y fauna, y por fauna no sólo nos referimos a la fauna salvaje, sino también sobre los impactos que ocasionan a la actividad ganadera este turismo de masas completamente insostenible. ¿Nos gustaría tener paseando por nuestras calles o centros de trabajo grupos de 20 o 30 personas, como mínimo, paseando, hablando y arrojando basuras (en el peor de los casos? La respuesta posiblemente sea un no rotundo. Y no vale decir que no es nuestro problema, o eso de “ya, pero sólo es un día”. Porque sí, puede sólo visitemos una determinada zona un solo día con nuestros grupos, pero al día siguiente vendrá otro grupo, pasado otro,…, y así cada día.

Cabras en la carretera del Parque Natural de Ponga

Cabras en la carretera del Parque Natural de Ponga

Últimamente, se pueden observar proyectos de Ecoturismo, que surgen para promocionar territorios que no reciben las visitas que esperan recibir (a veces nos preguntamos cuál es el número de visitas ideal que consideran los gestores turísticos, porque como suele decirse “nunca llueve a gusto de todos”). Para ello se promocionan eventos como “Día de la Red Natura 2000”, “Día Mundial del Medio Ambiente”, o cualquier otro evento similar, llevando grupos de más de 30 personas a un Espacio Natural Protegido, pero,… ¿incrementan este tipo de eventos los beneficios sociales y económicos de la población rural? ¿Sabemos realmente qué es la Red Natura 2000? ¿No existe la Red Natura 2000 todo el año o sólo el día 21 de Mayo? ¿Y qué sucede el resto del año? O más sencillo, ¿Sabemos qué es el Medio Ambiente o el Desarrollo Rural? Parece que el Ecoturismo o el Turismo de Naturaleza son sólo para días especiales, y el resto del año podemos promocionar Turismo de Nieve o Turismo Cinegético, bajo nuestro punto de vista, totalmente incompatible con un turismo responsable y sostenible. Quizás sea por un desconocimiento, pero parece que el Ecoturismo es otro nombre que ha calado en la población para promocionar territorios o comarcas, sin tener en cuenta a la población residente y sus actividades económicas, pero que las cosas se seguirán haciendo igual, pero con otro nombre creativo e innovador. Por ello, es realmente necesaria la formación y la sensibilización para que este tipo de cosas no sucedan. A veces, simplemente es desconocimiento.

Parece que este es un mensaje un poco negativo, pero existen pequeñas iniciativas a nivel nacional que nos dan esperanza y apoyo al resto de personas de que otro modelo turístico es posible. Porque sólo se necesitan ganas de hacer bien las cosas, ilusión y pasión por el trabajo, para que así puedan cambiar las cosas.

El próximo año 2017 será el Año Internacional del Turismo Sostenible, quizás pueda ser un buen momento para el cambio.

Vacas en el Macizo de Ubiña

Vacas en el Macizo de Ubiña

 

LLÁSCARA: EXPERIENCIA EJEMPLAR DE LA FUNDACIÓN FÉLIX RODRÍGUEZ DE LA FUENTE

Lláscara, Experiencia Ejemplar de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente

Lláscara, Experiencia Ejemplar de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente

Fue hace dos años cuando la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, a través del programa CoEmprender contactó conmigo para formar parte de ese proyecto que comenzaría en enero de 2014. Este proyecto se fundamentaba en el asesoramiento mutuo, la solidaridad y la cooperación entre la entidad ejemplar asentada en el medio rural y el profesional emprendedor, en situación actual de desempleo, que se desplaza a la entidad de acogida. El programa estaba destinado a promover y crear nuevos proyectos sostenibles en el medio rural-natural español y a establecer lazos laborales entre los participantes. Por aquel entonces, yo era la emprendedora en situación de desempleo, y mis amigxs Chema y Belén, de la empresa Itinerantur la empresa de acogida, a quienes me actualmente une una gran amistad, y a quienes estaré eternamente agradecida por acogerme en su casa y poder haber podido aprender de Itinerantur en sus inicios. Fuimos los primeros en firmar este proyecto, lo que nos sirvió para salir en algún periódico.

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Dos años más tarde, tras mucho esfuerzo y duras jornadas de trabajo, la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, esta vez a través del programa “Experiencias Ejemplares”, ha nombrado a Lláscara Experiencia ejemplar. ¡No hay palabras que describa la felicidad que siento ahora mismo!

Pincha en este enlace para más información

Según la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente “Las experiencias ejemplares son iniciativas del territorio rural que son paradigma de la convergencia, lideradas por personas o instituciones comprometidas con la conservación de la naturaleza y la supervivencia del mundo rural. Estas experiencias constituyen ejemplos reales que demuestran la viabilidad que tiene esta forma de afrontar la relación entre el Hombre y la Tierra en beneficio de la biodiversidad y el mundo rural”.

¡Gracias a todas las personas que han hecho posible este reconocimiento en nuestro primer año de existencia! El año no ha podido acabar de mejor manera para Lláscara. Vosotros y vosotras sois los únicos responsables de ello, y por supuesto gracias a la Fundación, porque desde que comencé mi experiencia de autoempleo, siempre ha estado ahí mostrándome su apoyo, y lo que para mí es más importante, dando visibilidad a proyectos ejemplares en el medio rural, y luchando para que estos territorios sigan vivos, ya que las personas que viven y trabajan en estas zonas son los garantes de la conservación de la biodiversidad y cuidadores de nuestros paisajes. Es un honor para Lláscara estar dentro de este programa, por todo lo que representa, y lo que significa.

¡Gracias! ¡Y que el 2016 nos traiga más experiencias auténticas en el medio rural asturiano!

EL CASTRO SAN CHUIS: PATRIMONIO CULTURAL ABANDONADO

El Castro San Chuis se localiza en el alto de San Chuis, a 6.5 km de Pola de Allande, y ha sido reconocido como el núcleo castreño más importante de la comarca debido a su localización.

Castro San Chuis

Este castro está asentado en un promontorio rodeado por un gran foso al Oeste que delimita el antecastro, protegido por cinco fosos y contrafosos. En la zona Este y Norte, aún se puede observar parte de su muralla, construida por el sistema de módulos rectangulares de esquinas redondeadas adosadas.

Castro San Chuis

Se trata de un castro ocupado por comunidades indígenas, en primer lugar, iniciado aproximadamente en el siglo VIII d.C., en plena Edad del Hierro, seguido por una ocupación romana, cuya presencia se manifiesta en el siglo I d.C. Se cree que es un castro vinculado a las explotaciones de oro realizadas en la época romana. Desde el castro podemos admirar en las montañas del entorno la abundancia de antiguas minas de oro. Las excavaciones del castro comenzaron en los años 60 del siglo pasado, y se cree que solamente está excavado el 30% de su totalidad.

Castro San Chuis

Hay dos sectores claramente diferenciados en el castro. El sector inferior está formado por cabañas de planta circular con muros de pizarra tabular dispuestas según las características generales del urbanismo castreño. El sector superior muestra cabañas con ángulos rectos y con muros medianeros, alineadas con varias dependencias regulares. Destaca la pavimentación de las calles con losas de pizarra. En las labores de excavación se han recuperado objetos como cerámica, un conducto cubierto para evacuar aguas y una escultura de un rostro humano.

Castro San Chuis

Este domingo 16 de agosto decidí realizar una ruta por la zona de Allande, un concejo precioso y con altos valores naturales, culturales y turísticos. Hacía dos años que no visitaba el castro y lo que me encontré fue un estado lamentable de la conservación del castro, muy triste. ¿Cómo es posible que un elemento tan importante de nuestro patrimonio cultural, declarado Bien de Interés Cultural se encuentre en estado de abandono total? ¿Tan poco cariño tenemos por nuestra historia y por nuestra cultura?

Castro San Chuis

Las fotos muestran muros derruidos o a punto de derruirse, cabañas llenas de helechos, un campo lleno de brezales, zarzamoras y tojos, la yerba sin cortar, abedules creciendo entre la muralla y los muros de las cabañas, cuyas raíces terminarán por derruir parte de los muros, y con ello, acabará una parte importante de nuestro patrimonio.

Castro San Chuis

También me llama la atención y me pregunto cómo puede ser posible que un lugar tan impresionante, con tanta historia, con un alto valor patrimonial y gran atractivo turístico no sea visitado o no tenga un programa de visitas guiadas. Durante las 4 horas que estuvimos allí visitando y fotografiando el castro sólo acudieron dos personas, un domingo en pleno puente de agosto, festivo a nivel nacional. Cabe destacar que los accesos al castro están muy mal cuidados, y seguramente en épocas de lluvia, estarán peor, y que la señalización para llegar desde la carretera principal AS-14 es muy pobre.

Castro San Chuis

Desde aquí reivindico que, por favor, se realicen labores de mantenimiento en el castro, ya que la densidad de vegetación terminará por arruinar el yacimiento arqueológico. Creo que también sería necesario una buena panelización para realizar una visita autoguiada del castro desde San Martín de Beduledo. Un paseo muy bonito e interesante para interpretar no sólo el castro, sino la zona, el paisaje rural, el bosque, la minería del oro, y por supuesto el castro. Sería maravilloso para Allande poner su comarca en el mapa, que las personas disfruten del entorno y se vayan de nuestro territorio con muy buen sabor de boca. Otra opción es habilitar guías locales para que los visitantes puedan realizar una visita guiada de calidad, y con ello, la creación y consolidación de empleo en la zona.

Castro San Chuis

Es nuestro patrimonio, si lo abandonamos estamos perdiendo una parte fundamental de nuestra historia, nos estamos destruyendo a nosotros mismos.

Castro San Chuis

LOS CASTAÑOS

Hoy estoy en casa, y con esto me refiero a que me encuentro en el lugar en el que crecí, con mi abuela, mi abuelo, mi padre y mi madre al lado, y de quienes aprendí a amar el territorio y no olvidar nunca mi origen y, sobre todo, a sentirme orgullosa de haber crecido en una zona rural. Estoy escribiendo este post del blog debajo de un manzano, mientras admiro el paisaje nublado de la Sierra del Aramu y del Parque Natural y Reserva de la Biosfera de las Ubiñas-La Mesa, y mientras veo los castaños en flor de La Fonte’l Molín. Este paisaje de castaños en flor me transporta a una época en la que todo empezó, sin que tan siquiera yo me diera cuenta. Si, esta semana voy a hablar de sentimientos, pero la Interpretación del Patrimonio también se basa en interpretar nuestros sentimientos sobre un determinado recurso interpretativo.

Fuente'l molín

¡Cuántos recuerdos! ¡Cuántas vivencias! Los castaños como testigos de la historia local, pero también de mi historia. El primer recuerdo que tengo sobre los castaños son las narraciones de mi abuela, de esos castaños que tanta hambre le habían quitado en los momentos de mayores penurias. Cada árbol pertenecía a una familia, pero en períodos de grandes necesidades los frutos se repartían entre el común, se almacenaban en las corras, y se iban dosificando para aguantar el largo invierno, y alimentar a los animales.

Ecoturismo en Asturias

Más tarde esos castaños también fueron míos, y no como propiedad, sino como parte de mi testimonio personal. Recuerdos que me vienen de ir con mi abuelo a ver a las vacas, ovejas y caballos, y pasarnos toda la tarde sentados a su sombra, mientras divagaba sobre la importancia de mantener el bosque, de cuidar del paisaje y de cómo las personas se avergonzaban de sus orígenes y las casas se caían, porque tenían mejores coses que hacer que pasar su tiempo libre en una zona rural olvidada. Cuan importantes fueron castaños y avellanos en la economía campesina asturiana. No lo podemos ni imaginar.

Ecoturismo en Asturias

El castaño o Castanea sativa es un árbol caducifolio de la familia de las fagáceas. Florece a finales de mayo, y aún este mes se puede observar su floración en pleno esplendor. Se cree que el castaño llegó a la Península con los romanos, aunque hay estudios que certifican que ya estaba aquí antes de su conquista, sea como fuere, es un árbol que lleva tantos años entre nosotros, que ha sido testigo silencioso de la historia de los pueblos, y que nos ha ayudado y acompañado en el viaje de nuestra vida.

Ecoturismo en Asturias

El castaño no sólo proporcionó alimentos a las personas de las zonas rurales, sino también nos ayudó a desarrollarnos y evolucionar. Uno de los recuerdos más bonitos que guardo, y no hace mucho tiempo que pasó, es ir con mi padre al monte a por “mangos”, como él lo llama. Busca, selecciona y estudia, con sumo detalle y cariño, las mejores ramas para fabricar sus propias herramientas de trabajo. Mientras yo le acompaño y ayudo, hablamos largo y tendido sobre la importancia de realizar una buena gestión forestal, de la tristeza que siente de que ya nadie de importancia a recoger las castañas, y de que los castaños, posiblemente por tristeza de que ya nadie valore sus frutos, sus hijas (las castañas), se están muriendo de pena. Y esto es literal, ya que cada vez hay más bosques de castaños secando o enfermando por el chancro u otras patologías, y no nos damos cuenta de que estamos perdiendo parte de nuestro patrimonio cultural y natural, pero también nuestra memoria.

Ecoturismo en Asturias

Durante este mes, la floración del castaño y el olor a yerba, me trae recuerdos de infancia imposibles de borrar, y de los que me siento orgullosa de haber vivido.

Ecoturismo en Asturias

En septiembre, dedicaremos varias actividades de interpretación del patrimonio en Asturias a este árbol, mi gran amigo, mi gran compañero, y al que le debo un gran homenaje por haberme dado los momentos más bonitos de mi vida.

PATRIMONIO EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

Continuamente se habla de la conservación de la biodiversidad y el patrimonio natural y la restauración de los ecosistemas, aspectos relevantes en la lucha contra el cambio climático. También se exponen cuestiones sobre el uso sostenible de la biodiversidad y su importancia en la creación de empleo verde para avanzar en un modelo de desarrollo sostenible.

La biodiversidad, los paisajes en general, han sido mantenidos y conservados por personas que trabajan, viven y luchan en las zonas rurales, cuyo conocimiento y saber hacer ha logrado que el paisaje siga vivo. Pero, ¿qué sucede con este patrimonio cultural inmaterial? ¿Quién protege el conocimiento nativo?

Paisaje visto desde Urbiés (Turón, Asturias)

Paisaje visto desde Urbiés (Turón, Asturias)

El primer fin de semana de junio se celebró en Urbiés (Turón, Asturias) el certamen del Quesu d’Urbiés. Se trata de un queso de sabor y olor fuerte, un gustillo muy potente con ligeros toques amargos. Una delicia para todas las personas amantes del queso, y que no tiene nada que envidiar a otros quesos más famosos. Por desgracia, es un queso en “vías de extinción”. Sí, no sólo hay animales en peligro de extinción o especies de flora en catálogos de especies amenazadas, también hay productos tradicionales que están a punto de desaparecer. Pero, no sólo eso, lo más grave es que también hay personas en peligro de extinción, las guardianas del conocimiento.

Certamen del Quesu d'Urbiés 2015

Certamen del Quesu d’Urbiés 2015

Creo que es hora de comenzar a hablar sobre la recuperación de alimentos y saberes [gastronómicos] locales, tratar de involucrar a las “personas indígenas” en el fomento del empleo verde. Nuestros paisajes no son sólo paisajes naturales o paisajes culturales, son también paisajes gastronómicos: vacas, ovejas, cabras o caballos pastando, especies de cereales creciendo, colmenares, molinos, cuadras, hórreos, paneras, castaños, avellanos…etc. ¿Por qué las empresas de turismo no comenzamos a realizar interpretaciones de nuestros paisajes gastronómicos? El paisaje no es sólo flora, fauna y rocas, es conocimiento autóctono.

Quesu d'Urbiés

Quesu d’Urbiés

El paisaje tiene una funcionalidad y esta funcionalidad puede ser fundamental en el desarrollo rural, en la creación de empleo verde y en la fijación de población rural. Pero, para llevar esto a cabo debemos involucrar a las personas locales. ¿Por qué no realizamos un taller de elaboración de queso de Urbiés? Que nos enseñen las escasas queseras que quedan a elaborar este delicioso manjar, y a apreciar y conocer nuestro patrimonio. Quizás alguien se anime a vivir en Urbiés y encuentre en este maravilloso entorno rural de la zona alta del valle de Turón un lugar para vivir y trabajar, y sobre todo, volver a ver vida en el paisaje, porque las personas también somos biodiversidad.

Paisaje típico de la zona central asturiana

Paisaje típico de la zona central asturiana

 

#SOSMundoRural

ASTURIAS. UN PAISAJE CONVERTIDO EN MUSEO ETNOGRÁFICO

En las últimas décadas ha alcanzado gran importancia la política de protección de espacios naturales como pieza clave de la ordenación territorial. Los Espacios Naturales Protegidos de Asturias representan un porcentaje de superficie superior al 30%, siendo esta una cifra muy alta comparada con el conjunto nacional donde ronda el 10%. Esta protección pretende hacer compatible la conservación de la naturaleza con el uso racional del territorio, es decir, el mantenimiento de las actividades económicas tradicionales, así como el fomento de la educación ambiental, la investigación, el ocio y el desarrollo rural en estos espacios protegidos.

Turón

Camino en la zona alta de Turón

 

Cuando hablamos de naturaleza siempre nos referimos a la conservación de la biodiversidad o geodiversidad (aunque esta última está muy olvidada, ya que la geología es la hermanastra fea de las ciencias naturales). Elementos bióticos o abióticos que estamos obligados a mantener y conocer. Pero el hábitat o ecosistema de estos seres vivos o inertes es el mismo en el que las personas hemos establecido nuestros hogares desde antes del 7.000 a.c. cuando las primeras civilizaciones de seres humanos comienzan a hacerse poblaciones sedentarias.

A lo largo de todos estos miles de años el paisaje ha sufrido transformaciones. En algunos casos no cabe duda de que estas trasformaciones han dejado una herida que tardará mucho tiempo en curarse como en la Campa de Tormaleo (Ibias) o en la Cuenca Carbonífera Central donde la minería a cielo abierto llegó con sueños e ilusiones y fue destrozando todo lo que tenía a su paso hasta dejar tristeza y abandono. En otras ocasiones las poblaciones humanas han sabido conservar y mantener este paisaje, e incluso han aprendido a convivir con la fauna local, como sucede en el suroccidente asturiano con el oso pardo. Un paisaje en el que podemos ver las manifestaciones culturales que estas poblaciones locales han dejado a lo largo de la historia y que ya forman parte de nuestra propia cultura.

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¿Qué está sucediendo en Asturias? Cabanas de teitu de escoba, corros, cortinos, molinos, cuadras, casas tradicionales asturianas, hórreos y paneras, brañas y majadas… Un paisaje que nos empeñamos en llamar paisaje de cuento o de leyenda y que está ahí para que vengan los turistas, como quien va a un museo y mira un cuadro a más de 50 centímetros de distancia, pero no puede pasar esa cinta roja que limita el contacto con la obra de arte. Y ojo, ¡Soy la primera que quiero que vengan los turistas. Vivo de ello! Quiero que todo el mundo vea nuestro rico patrimonio cultural y natural, que prueben nuestra gastronomía, que conozcan nuestra artesanía, que disfruten admirando nuestros diversos paisajes, pero también, que conozcan nuestro gran paisanaje.

Cabanas de teitu de escoba en el Parque Natural de Somiedo

Cabanas de teitu de escoba en el Parque Natural de Somiedo

¿Qué quiero decir con todo esto? Que Asturias está sufriendo un grave abandono que la está llevando a su conversión en museo etnográfico gratuito al aire libre. Un territorio donde cualquier elemento biótico, abiótico o cultural solamente tiene uso como mero elemento decorativo. Nos estamos olvidando de las zonas rurales y su capacidad de creación de empleo, así como su importancia en el mantenimiento de la biodiversidad. Si las zonas rurales están pobladas, los paisajes también estarán llenos de vida, y tendrán quienes los cuiden.

Panera cayendo

Panera cayendo

Son muchos los aspectos de los que podría hablar, pero para empezar quiero hacer hincapié en las conversaciones con mi abuela, mi mentora. Diálogos al pie de la cocina de carbón, mientras veíamos la Sierra del Aramo y el Parque Natural de las Ubiñas y la Mesa con una blanca niebla en sus cimas, en los que las castañas y los cereales eran el núcleo central de los temas, “porque quitaron mucha hambre en tiempos de necesidad”, decía mi abuela, “y ahora nadie quiere saber nada del campo y los pueblos se mueren”, continuaba. Actualmente, los castaños están enfermos y los avellanos secando. Sin una gestión forestal tradicional de estos árboles no quedarán ni avellanas ni castañas, algo que en El Bierzo o Galicia han sabido comprender y ya se han puesto las pilas. Antes los franceses les compraban las castañas para elaborar el delicioso marron glace, actualmente, les comprar el dulce. ¿No es este un mensaje de optimismo? Además, si lo llevamos a términos de conservación, los avellanos forman las sebes que lindan las parcelas agropecuarias, con la importancia que tiene esto para el mantenimiento del equilibrio ecológico y la biodiversidad.

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Por otro lado, los cereales. ¿Quién duda de la importante cultura del pan que existió o existe en Asturias? No sé si hablar en pasado o resignarme a pensar que aún hay esperanza y que no ha muerto esta cultura. Maíz, trigo, centeno, espelta…Yo provengo de zona de escanda <<y minería>>, en la zona central asturiana, aunque yo ya no viví su cultivo en mi familia. La historia minera casi logra acabar con este cereal autóctono, y cuando estaba agonizando una empresa logró recuperarlo. Pero, ¿qué sucede con los molinos? ¿Por qué no tratar de recuperar también este elemento etnográfico? Sería maravilloso volver a darle vida, como ellos nos dieron, y que no sólo quede reflejado en las canciones tradicionales que se corean en pequeños círculos. Podemos crear puestos de trabajo, dinamizar nuestras zonas rurales y conocer parte de nuestra historia reciente. Que estos elementos no sólo sirvan para decorar, cual museo etnográfico, los caminos de los montañeros, sacarse la foto, y volver a olvidarse de ellos.

El centeno es un cereal típico del occidente asturiano, con un clima más favorable a su cultivo. En muy típico encontrar en las panaderías de esa zona “bollas de pan de centeno”, pero no es tan común ver cultivos de centeno. Si preguntas porqué, la respuesta será clara y sencilla “no es rentable”, así que se compra la harina fuera. Y mientras nuestros molinos cayendo, y una fuente de ingresos que provendría de este cultivo tradicional, desaprovechada.

Molino

Molino abandonado que está colonizado por especies oportunistas

Podría seguir igual de crítica con los teitos, y su también conversión en museo etnográfico, o las casas tradicionales asturianas cayendo junto con hórreos y paneras, pero prefiero lanzar un mensaje de optimismo, ya que me he extendido demasiado. Hace poco hablábamos de Miel de Outurelos, una pequeña empresa de Ibias que se está proponiendo la dura tarea de restaurar los cortinos para guardar sus colmenas a resguardo del oso. ¿No es precioso ver estos elementos etnográficos otra vez con vida que verlos cubiertos de maleza? Es muy emotivo ver que una persona joven quiere quedarse a vivir en su pueblo, que obtiene un beneficio económico de ello y que, por fin, alguien ha logrado sobrepasar la cinta roja del museo etnográfico, sin que el guarda de seguridad le haya echado, para reivindicar que las piezas aún no están muertas, que les queda mucho trabajo, y que aún hay solución.

Las zonas rurales no son museos. Por favor, no pongamos más barreras al emprendimiento rural. Escuchemos a las personas locales.

Cortín abandonado en Parque Natural de Fuentes de Narcea, Degaña e Ibias

Cortín abandonado en Parque Natural de Fuentes de Narcea, Degaña e Ibias

 ¡Salvemos las zonas rurales! #SOSMundoRural