Paisajes con encanto

LAS PLANTAS NARRAN GRANDES HISTORIAS DE AMOR

Hay hermosas historias de amor vinculadas a la flora que nos rodea. Una de ellas es el cuento asociado al Campanín o Correhuela mayor (Calystegia sepium). Cuenta la leyenda que si una pareja de enamorados bebe una infusión de sus hojas mezclada con vino, esto origina un intenso licor, que se considera como una pócima de amor. Si ambos enamorados beben este brebaje, este amor durará hasta el final de sus días proporcionando una armonía y felicidad inquebrantables.

Calystegia sepium

Calystegia sepium

Las historias de amor entre personas siempre han estado muy presentes en nuestra sociedad. Siempre han existido las leyendas, cuentos e historias donde se narran pócimas y hechizos, que usando plantas u otros elementos naturales, nos ayudan a buscar el amor verdadero o conservar el que ya tenemos. Lamento decir que no, que no es de este tipo de amor del que vamos a hablar en esta ocasión, porque no es nuestra labor. Porque el amor no tiene porqué ser solamente entre personas. Desde los orígenes del ser humano siempre ha habido un amor, respeto y cuidado hacia nuestro territorio, y por ende, hacia nuestra naturaleza. Una relación especial y única de amor incondicional que el ser humano ha tenido hacia nuestra naturaleza y nuestra flora, que aunque a día de hoy parece estar atravesando una crisis, todo tiene solución en esta vida.

Hablemos de esta historia de amor. ¡Hablemos de etnobotánica!

Como ya hemos comentado en este post, y en otros que hemos hecho, desde el origen de la humanidad, el ser humano ha aprovechado y conservado los recursos naturales que ha tenido a mano. Las rocas le proporcionan materia prima para la construcción de su hogar o sus herramientas, al igual que la madera. El agua, el bien más preciado que tenemos, no sólo sirve para calmar nuestra sed, sino que también está muy presente en el ámbito doméstico (para cocinar y limpiar). También es fundamental en la ganadería y agricultura, y nos sirve como fuerza motriz. Incluso ha estado muy presente en muchos rituales ancestrales. La naturaleza nos presta servicios que son esenciales para el mantenimiento de la vida. Pero la relación más auténtica y única, y la que pasa más desapercibida es la que tenemos con las plantas.

Paisaje rural abandonado

Paisaje rural abandonado

La distribución de muchas plantas y árboles no es “totalmente inocente”. Es cierto que para su crecimiento tienen que darse unas condiciones de temperatura, viento y humedad óptimas, pero también el tipo de suelo y las rocas son fundamentales para su desarrollo. Para muchas de ellas, lo más importante para su supervivencia y conservación es la figura del “paisano” o “paisana” como garante de la conservación de las especies. Seguro que muchos de nuestros abuelos o abuelas nos han recetado remedios naturales “milagrosos” cuando nos duele la barriga, tenemos catarro, dolores musculares o nos hemos hecho una herida. Incluso hemos visto cómo se aprovechan determinadas plantas como exquisitos ingredientes en la cocina, elaborando platos dignos de un cocinero Michelin. Todos hemos visto como los paisanos y las paisanas cuidan y mantienen los caminos, los prados, los árboles y los bosques. Esto no es una actividad inocente. Esto es un acto de amor incondicional. Es un pacto que los árboles y plantas han establecido con el ser humano desde el origen de los tiempos: “Yo te cuidaré, pero tú también a mí. A cambio de mis cuidados, tú me proporcionarás alimento y medicinas, para mí y para mi ganado. Todos salimos ganando”.

La etnobotánica es el estudio de la relación de las plantas con el ser humano. Desde tiempos muy antiguos se han realizado listas o catálogos de plantas (y árboles) anotando sus respectivos usos, así como aspectos etnográficos y simbólicos. Estos conocimientos que han transmitido de generación en generación. Este tipo de estudios etnobotánicos, además, valorizan el papel de las plantas en nuestra propia cultura.

Uno de los mayores exponentes en Asturias de esto es el Tejo o el Texu (Taxus baccata), siendo esta la especie más emblemática de la cultura asturiana. En muchos pueblos y aldeas un tejo de gran tamaño actúa como mediador y guardián de la vida de sus gentes. El lugar donde se sitúan estos árboles, no es un lugar elegido al azar, son primitivos lugares de culto y sabiduría, que a día de hoy, aún desconocemos totalmente. Bajo sus ramas se “llamaba a conceyu”, es decir, se realizaban reuniones en las que se tomaban decisiones y compromisos que eran consensuadas y aceptadas por el bien común del pueblo. Son varios los motivos por los que quizás el tejo era admirado. Por un lado, además de su apreciada madera para la fabricación de herramientas, el tejo es una especie “venenosa”. Excepto en el fruto, todas las partes del árbol contienen una sustancia de gran toxicidad llamada taxina, mortal para el ser humano. Cuenta la leyenda que los astures siempre llevaban consigo unas hojas de tejo, que en el caso de ser capturados por sus enemigos comerían para suicidarse. También lo utilizaban para envenenar las flechas o las armas para matar con mayor celeridad a sus enemigos. En tiempos no tan antiguos, esta elevada toxicidad del tejo fue utilizada como eutanasia, para evitar el sufrimiento de los enfermos.

Tejo situado en La Plaza Teverga

Tejo situado en La Plaza Teverga

Como hemos podido comprobar, la relación entre las plantas y las personas es una relación preciosa. Una relación de amor incondicional. El amor más puro y sincero que ha existido a lo largo de la historia, que debemos seguir cuidando y trabajando. El arma más poderosa que existe es el amor, y si trabajamos nuestra relación con la naturaleza, podremos ser optimistas, y ver un atisbo de esperanza en el horizonte. Para amar hay que conocer, y necesitamos que más personas conozcan nuestra historia, nuestros orígenes y nuestro entorno, para cuidarlo, amarlo y respetarlo, al igual que han hecho nuestros paisanos y paisanas.

Prometemos realizar una segunda parte, y quizás la tercera también, ya que este es un tema muy necesario y apasionante.

EL ORIGEN DE LOS PASTOS DEL PARQUE NACIONAL DE LOS PICOS DE EUROPA

Cualquier paisaje puede mostrarse diferente a los ojos de cada persona. Unas personas se fijan más en las flores, otras en los árboles, otras en sus rocas o fósiles, otras en el modelado glaciar, y otras en las huellas que han dejado sobre el paisaje los seres humanos que han vivido en un territorio a lo largo de su historia. El paisaje es un libro con innumerables capítulos, y cada uno de ellos tiene su respectiva interpretación: un capítulo está dedicado a la botánica, otro a la fauna, también la geología tiene gran importancia en este libro,…, Aunque existan muchos capítulos escritos en el paisaje, con diferentes y múltiples temáticas, todos ellos tienen relación con los seres humanos, siendo este el capítulo más importante y más extenso que se ha escrito en el paisaje, en el territorio. Un capítulo que no terminará nunca de escribirse, que sigue vivo, y que esperemos que nunca tenga un final.

Vacas en las cercanías del Lago Ercina

Vacas en las cercanías del Lago Ercina

Este es el primer artículo dedicado a la interpretación del patrimonio y lectura del paisaje, con énfasis a la estrecha relación entre los seres humanos y la naturaleza. En este caso queremos hablar sobre la importancia de la geología para la vida de las personas, para la vida de los pastores de los Picos de Europa. Porque las personas y la naturaleza se necesitan mutuamente. Queremos además, que sea un cariñoso homenaje, para algunos quizás un poco extraño, a los ganaderos de los Picos de Europa.

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué los el Parque Nacional de los Picos de Europa es tan importante y propicio para la ganadería? La geología tiene un papel principal y básico en ello. Este artículo, sin pretender entrar en términos demasiado técnicos o científicos, va a realizar un resumen de más de 500 millones de años de historia geológica del Parque Nacional, una historia con la que, en muchos casos sin darse cuenta, conviven los ganaderos de los Picos de Europa.

 

Las rocas también son de suma importancia para la avifauna, ya que en estos lugares es donde anidan las aves

Las rocas también son de suma importancia para la avifauna, ya que este es el lugar elegido por muchas especies de aves para nidificar

 

Son varios los procesos que llevan a que estas montañas, en particular, y la Cordillera Cantábrica, en general, tengan la configuración que tienen actualmente. La historia geológica del Parque Nacional de los Picos de Europa es larga y compleja, y se remonta a más de 500 millones de años, cuando no existían elevaciones, cuando todo era un ambiente litoral y marino somero, típico de climas más tropicales siendo estas las rocas más antiguas que conforman el Parque Nacional. A lo largo de más de medio millón de años, como consecuencia del desplazamiento de las placas tectónicas, sus cambios de latitud, así como los procesos de deformación que sufrieron las rocas que constituyen este territorio, y sin olvidarnos de los cambios en el nivel del mar, los sedimentos que posteriormente conforman las rocas de los Picos de Europa, se acumularon en ambientes muy diferentes, desde medios marinos profundos, medios marinos someros, sistemas deltaicos e incluso sistemas fluviales. Aunque, sin lugar a dudas, las calizas del Carbonífero, la roca dominante en el Parque, indican que la influencia marina en este territorio ha tenido un gran peso.

Fotografía realizada desde la cima del Cotalba

Fotografía realizada desde la cima del Cotalba

Otro de los episodios geológicos que más “personalidad” ha aportado al Parque Nacional ha sido la Orogenia Alpina. Etapa en la que las rocas que se fueron depositando a lo largo de los más de 500 millones de años, y posteriormente se levantaron para formar la actual Cordillera Cantábrica. Este proceso comenzó, aproximadamente, hace 50 millones de años, y cuya consecuencia ha sido la formación de las elevaciones y desniveles, amados por montañeros y senderistas, y donde el ganado vacuno y ovino se alimenta con la cercana vigilancia de sus pastores, personas que trabajan en las más duras condiciones.

Uno de los episodios geológicos que más “personalidad” ha aportado al Parque Nacional ha sido la Orogenia Alpina, etapa en la que las rocas que se fueron depositando a lo largo de los más de 500 millones de años se levantan para formar la actual Cordillera Cantábrica.

Fotografía realizada desde la cima del Jultayu

Fotografía realizada desde la cima del Jultayu

Una vez levantada la Cordillera, para tener la configuración y el modelado del relieve actual, influyen diferentes factores, tales como, el tipo de rocas existentes o las variaciones en el clima pasado y actual, entre otros. Como ejemplo de influencia climática, los fenómenos glaciares comenzaron hace, aproximadamente, 100.000 años, y han tenido importancia en el modelado del paisaje, dejándonos lagos glaciares, valles glaciares o circos glaciares, entre otras formas que configuran, sin lugar a dudas, un paisaje de ensueño.

Fenómeno de glaciarismo en el entorno de los Lagos de Covadonga

Fenómeno de glaciarismo en el entorno de los Lagos de Covadonga

Tampoco podemos olvidarnos de la acción fluvial, resultado del poder erosivo del agua sobre la roca la caliza. El Parque Nacional se encuentra dentro de las cuencas hidrográficas de los ríos Sella, Deva y Cares. De hecho, el río Sella y el río Deva marcan los límites occidental y oriental, respectivamente del Parque Nacional. Además, el río Cares y el Duje, afluente del Cares, separan este territorio en tres macizos: Occidental o del Cornión, Central o de Los Urrieles y Oriental o de Andara. Esta importante dinámica fluvial ha dado como resultado las más impresionantes gargantas y desfiladeros, como los Beyos o El Cares.

Río Cares

Río Cares

Si hay un proceso realmente importante para el ganado, es el proceso disolución de la roca caliza, la Karstificación. Este proceso es consecuencia de la acción del agua, lo que ha convertido al Parque Nacional en uno de los sistemas kársticos con mayor importancia mundial. El proceso se manifiesta en superficie por formas, tales como fisuras en las rocas, depresiones (llamadas dolinas), poljés o valles ciegos. Las calizas están formadas por carbonato cálcico, pero además contienen materiales insolubles o “impurezas”, como las arcillas, por lo que al disolverse la caliza genera arcillas de decalcificación que se acumulan sobre la roca caliza. Lo que proporciona unos nutrientes de carácter excepcional, es decir,la base para los pastos de los Picos de Europa, donde se alimenta el ganado, deben su importancia al proceso de disolución de la roca caliza. Aunque este proceso seguramente también sea el causante de numerosas pérdidas de ganado, ya que las cabezas de ganado pueden caerse por las depresiones o dolinas que conectan con las cavidades subterráneas. Asturias, en general, y los Picos de Europa, en particular, es como un gran queso gruyère, ya que en su interior guarda grandes tesoros, que sólo los espeleólogos más intrépidos han logrado descubrir, siendo considerado este territorio como el Himalaya de los espeleólogos. Algunas de sus principales simas se encuentran entre las más profundas del mundo.

Si hay un proceso que realmente importante para el ganado el proceso disolución de la roca caliza, la Karstificación.

Poljé de Comeya

Poljé de Comeya

Los Picos de Europa se consideran como el Himalaya de los espeleólogos. Algunas de sus principales simas se encuentran entre las más profundas del mundo.

Como hemos podido comprobar, todo este complejo territorio es el paisaje que contemplan a diario nuestros paisanos y paisanas, su hogar, su centro de trabajo, un entorno que cuidan, admiran y respetan, y un paisaje en el que ellos y ellas han escrito. La geología ha tenido mucho peso en esta historia, en su historia. Porque la geología es de suma necesidad para estas personas, ya que además de generar el pasto en el que se alimenta el ganado, las elevaciones a las que se tienen que enfrentar para desarrollar su noble trabajo, también les proporcionan los recursos necesarios para construir sus cabañas y sus majadas. Debemos proteger esta labor en peligro de extinción, el pastoreo de los Picos de Europa, pero también debemos proteger, conservar y mantener nuestro entorno, nuestro hogar, porque los paisajes que observamos son el resultado de millones de años de trabajo de la naturaleza, y no lo debemos echar a perder por nuestra incomprensión e ideas equivocadas.

Toro pastando en el entorno de los Lagos de Covadonga

Toro y vacas pastando en el entorno de los Lagos de Covadonga, donde podemos apreciar los impresionantes desniveles del territorio, los valles y circos glaciares y fenómenos de disolución de calizas

Debemos proteger esta labor en peligro de extinción, el pastoreo de los Picos de Europa, pero también debemos proteger, conservar y mantener nuestro entorno, nuestro hogar, porque los paisajes que observamos son el resultado de millones de años de trabajo de la naturaleza, y no lo debemos echar a perder por nuestra incomprensión e ideas equivocadas.

LOS CASTAÑOS

Hoy estoy en casa, y con esto me refiero a que me encuentro en el lugar en el que crecí, con mi abuela, mi abuelo, mi padre y mi madre al lado, y de quienes aprendí a amar el territorio y no olvidar nunca mi origen y, sobre todo, a sentirme orgullosa de haber crecido en una zona rural. Estoy escribiendo este post del blog debajo de un manzano, mientras admiro el paisaje nublado de la Sierra del Aramu y del Parque Natural y Reserva de la Biosfera de las Ubiñas-La Mesa, y mientras veo los castaños en flor de La Fonte’l Molín. Este paisaje de castaños en flor me transporta a una época en la que todo empezó, sin que tan siquiera yo me diera cuenta. Si, esta semana voy a hablar de sentimientos, pero la Interpretación del Patrimonio también se basa en interpretar nuestros sentimientos sobre un determinado recurso interpretativo.

Fuente'l molín

¡Cuántos recuerdos! ¡Cuántas vivencias! Los castaños como testigos de la historia local, pero también de mi historia. El primer recuerdo que tengo sobre los castaños son las narraciones de mi abuela, de esos castaños que tanta hambre le habían quitado en los momentos de mayores penurias. Cada árbol pertenecía a una familia, pero en períodos de grandes necesidades los frutos se repartían entre el común, se almacenaban en las corras, y se iban dosificando para aguantar el largo invierno, y alimentar a los animales.

Ecoturismo en Asturias

Más tarde esos castaños también fueron míos, y no como propiedad, sino como parte de mi testimonio personal. Recuerdos que me vienen de ir con mi abuelo a ver a las vacas, ovejas y caballos, y pasarnos toda la tarde sentados a su sombra, mientras divagaba sobre la importancia de mantener el bosque, de cuidar del paisaje y de cómo las personas se avergonzaban de sus orígenes y las casas se caían, porque tenían mejores coses que hacer que pasar su tiempo libre en una zona rural olvidada. Cuan importantes fueron castaños y avellanos en la economía campesina asturiana. No lo podemos ni imaginar.

Ecoturismo en Asturias

El castaño o Castanea sativa es un árbol caducifolio de la familia de las fagáceas. Florece a finales de mayo, y aún este mes se puede observar su floración en pleno esplendor. Se cree que el castaño llegó a la Península con los romanos, aunque hay estudios que certifican que ya estaba aquí antes de su conquista, sea como fuere, es un árbol que lleva tantos años entre nosotros, que ha sido testigo silencioso de la historia de los pueblos, y que nos ha ayudado y acompañado en el viaje de nuestra vida.

Ecoturismo en Asturias

El castaño no sólo proporcionó alimentos a las personas de las zonas rurales, sino también nos ayudó a desarrollarnos y evolucionar. Uno de los recuerdos más bonitos que guardo, y no hace mucho tiempo que pasó, es ir con mi padre al monte a por “mangos”, como él lo llama. Busca, selecciona y estudia, con sumo detalle y cariño, las mejores ramas para fabricar sus propias herramientas de trabajo. Mientras yo le acompaño y ayudo, hablamos largo y tendido sobre la importancia de realizar una buena gestión forestal, de la tristeza que siente de que ya nadie de importancia a recoger las castañas, y de que los castaños, posiblemente por tristeza de que ya nadie valore sus frutos, sus hijas (las castañas), se están muriendo de pena. Y esto es literal, ya que cada vez hay más bosques de castaños secando o enfermando por el chancro u otras patologías, y no nos damos cuenta de que estamos perdiendo parte de nuestro patrimonio cultural y natural, pero también nuestra memoria.

Ecoturismo en Asturias

Durante este mes, la floración del castaño y el olor a yerba, me trae recuerdos de infancia imposibles de borrar, y de los que me siento orgullosa de haber vivido.

Ecoturismo en Asturias

En septiembre, dedicaremos varias actividades de interpretación del patrimonio en Asturias a este árbol, mi gran amigo, mi gran compañero, y al que le debo un gran homenaje por haberme dado los momentos más bonitos de mi vida.

LOS LUGARES MÁS BONITOS DE ASTURIAS: Capítulo 1

EL MOFRECHU

El Mofrechu es la cota más alta del concejo de Ribadesella (891 metros), y una ruta perfecta para admirar el paisaje de Asturias. Un excelente mirador de la costa y montaña oriental, y que además, nos ofrece una encantadora panorámica de los Picos de Europa.

La ruta parte del collado de Igena, y a lo largo de una pista cómoda hasta casi la cumbre, podremos admirar las majadas de pastores, las Sierra del Sueve y del Cuera, las montañas de Cangas de Onís, el Tiatordos, e incluso, en días despejados, la Sierra del Aramo, la Reserva de la Biosfera y Parque Natural de las Ubiñas y la Mesa y la zona de Pajares.

Calzado cómodo, agua, crema solar y gorra, son los requisitos para realizar esta excursión de apenas 2 horas de duración (ida y vuelta). Un lugar privilegiado en la zona oriental asturiana, cuyas vistas a Ribadesella nos magnificarán.

Recomendamos ir con tiempo, bocadillo y cámara de fotos, ya que nos querremos quedar allí horas y horas deleitándonos con la impresionante perspectiva de Asturias.

El Mofrechu

LES FOCES DEL PINO

Este Monumento Natural ubicado en el concejo de Aller, en La Montaña Central de Asturias, es un pequeño desfiladero excavado por la acción del agua sobre la roca caliza en el tramo medio del río Pino. Una estrecha hoz de paredes casi verticales, que en algunos puntos no supera los 6 metros de ancho, y por cuyo lecho discurren las aguas rompiendo en numerosos rápidos y cascadas.

El río Pino es un arroyo de montaña de tan solo 6 km de longitud. Este curso de agua nace en Peña Redonda y desemboca en el río San Isidro, en la localidad de El Pino, lugar de donde parte la senda a las Foces del Pino. La ruta discurre por un bosque donde podremos observar tejos, robles, hayas, castaños, avellanos y brezos, entre otros, pero también pastizales de montaña, por lo que no es raro que en nuestro recorrido nos encontremos con algún ganadero que recorre diariamente el camino para atender su ganado, y que nos saludará amablemente.

Un recorrido perfecto para realizar en cualquier época del año, ya que luce espectacular en invierno, para observar las cumbres nevadas, o primavera, donde veremos los árboles y los campos llenos de flores, pero también durante el verano, donde el bosque nos permitirá huir del calor insoportable de otras zonas de Asturias. Pero, sin duda, el otoño, con sus colores característicos, convierte esta una zona mágica y maravillosa donde perderse del mundo durante unas horas.

Foces del Pino

 

EL LAGO DEL VALLE

El Lago del Valle, con unas dimensiones de 24 hectáreas, es el mayor de todos los lagos existentes en Asturias, aunque su tamaño es fruto de la obra de la represa realizada para aprovechar sus aguas en la central hidroeléctrica de la Malva.

El lago se encuentra ubicado en el Parque Natural de Somiedo, y se accede al mismo a través de un hermoso camino que parte del pueblo del Valle del Lago, cercano a Pola de Somiedo. El lago se sitúa en un circo de origen glaciar, y el valle, con una forma típica en U, como todos los valles glaciares, nos ofrece una idea de las dimensiones que tenía el glaciar.

Esta es, además, una zona extraordinaria donde practicar el Birdwatching: perdiz pardilla, treparriscos, buitre leonado, alimoche común, culebrera europea, águila real, chova piquigualda o gorrión alpino, son algunas de las aves que podemos observar en nuestra visita. Además podemos ver rastros de lobos y osos (con suerte, incluso, avistarlos) y rebecos en las cumbres circundantes.

Además de por su interés natural, esta zona conserva (con gran dificultad) una cultura rural importante centrada en la ganadería. Esto puede apreciarse por el extraordinario conjunto de brañas en las que podemos ver las famosas cabanas de teito de escoba utilizadas por los vaqueiros durante los períodos estivales.

Nuestro agradecimiento y reconocimiento a las personas que lucharon por mantener y conservar el paisaje, la biodiversidad y la cultura de esta zona rural olvidada y maltratada.

 

BRAÑA BUXANA

A los pies de la Sierra del Aramo, en el también conocido como “jardín del Aramo” se encuentra la Braña Buxana, en los Puertos de Andrúas. Se trata de vieja cabaña de piedra, de planta cuadrada y con el techo de “tapinos” de hierba. Esta cabaña, se denominada también como Cabaña de Villanueva, puesto que era utilizada por los vecinos de la capital del concejo de Santo Adriano en sus labores ganaderas. En la zona hay restos de otras cabañas y de “corros”, así como de un posible campo de dólmenes.

El camino hacia este lugar parte del pueblo de La Rebollada, en Quirós, una senda a través de un antiguo camino medieval que conserva aún el empedrado original, y a desde donde podemos observar un paisaje típicamente ganadero. Sobrevolando las cimas circundantes podemos reconocer numerosos ejemplares de buitres leonados, e incluso alimoches.

Un lugar espectacular, prácticamente desconocido y 100% recomendable su visita.

Cabaña con el techo de hierba en la braña

TRABÁU

Si hay algún lugar en Asturias que presume de ser el paraíso inexplorado es Degaña, y más concretamente el pueblo de Trabáu o Tablado. Esta zona, junto con Sistierna, El Bao y El corralín, pertenece a la tierra de cunqueiros o tixileiros, artesanos que se encargaban de la talla de madera mediante un torno a pie, con el que elaboraban elementos de la vajilla: escudiellas, cachos para el vino, platos, vasos, y otras piezas diversas, que luego vendían. Cuando llegaba el otoño emprendían su camino hacia el Sur, Extremadura y Andalucía, donde vendían su producción, y volvían en primavera con aceite y otros productos. Los habitantes de estas zonas poseen una lengua propia: la Tixileira o Tixileiro. En El Rincón del Cunqueiru en Trabáu, conservan aún este oficio, y parte de su trabajo es mostrarlo a todo aquel viajero o viajera que desee conocer a fondo esta cultura.

Esta zona, además, es un entorno idílico para la observación del oso pardo cantábrico, actividades de astronomía (es la zona de Asturias que goza de mejor clima), o interpretación del paisaje. Los bosques, valles y lagunas glaciares, como las lagunas de Trabáu, forman un paisaje asombroso. Sin duda, el paraíso inexplorado.

Cunqueiru. Degaña

 

¿Os han gustado estos rincones de Asturias? Seguiremos ampliando la información en próximas actualizaciones con nuevos lugares de Asturias que merecen la pena descubrir, explorar y experimentar.

Más información en info@llascara.es

MONTAÑA CENTRAL: EL CORAZÓN DE ASTURIAS

La Montaña Central, enclavada en los concejos de Aller, Morcín, Riosa, Mieres, La Ribera y Lena, es un pequeño tesoro por descubrir en el Centro-Sur de Asturias. Es un lugar ideal para practicar cualquier tipo de turismo: aventura, ecoturismo, familiar, cultural, parejas…etc., con actividades aptas para cualquier público que os contamos en este post. ¡Descubramos la Montaña Central!

Reserva Biosfera Ubiñas-La Mesa

A nivel de turismo de aventura no cabe duda que es un lugar magnífico para practicar cualquier deporte de montaña (senderismo, montañismo, esquí, snowboard, raquetas de nieve, espeleología, ciclismo, escalada…), siendo sus principales referentes la zona del Parque Natural y Reserva de la Biosfera de Las Ubiñas-La Mesa con picos que superan los 2.000 metros de altitud y desniveles de vértigo o las estaciones de esquí de Valgrande-Pajares, en Lena, y Fuentes de Invierno, en Aller.

Actualmente se ha añadido un referente más a este tipo de turismo: El Anillo Ciclista de la Montaña Central, homologado por la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo del Principado de Asturias, bajo la denominación de GR-208. En sus 8 etapas, ideales para la práctica del BTT o senderismo, el paisaje no les dejará indiferente.

Peña Ubiña

Además, el turismo de aventura puede ser perfectamente complementado con la observación del patrimonio natural, ya que existen multitud de recursos dignos de admirar, como el tejo milenario de Santibañez, las Foces del Pino y del Aller, espectaculares puntos de interés geológico o para la observación de flora y fauna, excelentes lugares para la práctica del birding e impresionantes bosques autóctonos.

Foces del Pino

Este territorio no solo presume de naturaleza y aventura, sino que la historia que concentra sus apenas 1.000 Km2 de extensión podría resumir muy bien la historia de Asturias. Como por ejemplo, los yacimientos arqueológicos de la Vía Carisa, o la Iglesia prerrománica de Santa Cristina de Lena, que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad en diciembre de 1985. La Montaña Central cuenta con capillas medievales en lo alto de una montaña de casi 1000 metros de altitud en el corazón de la imponente mole caliza de la Sierra del Aramu, protagonistas de una parte de la invasión musulmana que sufrió la Península, ya que fue este el lugar donde se salvaguardaron el Arca Santa y otras reliquias venidas de Jerusalén, entre otros múltiples recursos culturales de todas las épocas históricas.

Picu Polio

La Montaña Central es también una zona con una etnografía singular: hórreos y paneras, o también molinos, testigos de la época en la que el cereal de espelta (escanda en Asturias) dominaba en la comarca. También existe un gran patrimonio inmaterial como canciones y bailes tradicionales, que han sido recuperados y que aún están muy vivos, como la Xota Payares o la Muñeira Carcarosa. Una historia tradicional que en el siglo XIX comienza a convivir con la historia minera, hasta casi desaparecer, viviendo sólo en el recuerdo de sus habitantes o en la red de museos de la zona. Bueño o Güeñu alberga una de las zonas con más hórreos y paneras de Asturias. En el Centro de Interpretación del Hórreo nos contarán todos los detalles de la etnografía asturiana y en el Pobláu mineru de Bustiello nos descubrirán la apasionante historia minera de la Montaña Central, que comienza en el año 2.500 a.c. con las minas de cobre de la Sierra del Aramu. Un recorrido para todos los públicos que nos sorprenderá gratamente.

Hórreo Güeñu

Finalmente, no podemos no hablar de la gastronomía, ya que como no podía ser de otra manera, siempre existe alguna jornada gastronómica o excusa para comer de lujo, y los dos quesos fundamentales de la comarca no pueden faltar en los platos: quesu afuega’l pitu y quesu de Urbiés, este último en serio peligro de desaparición, ya que sólo es elaborado para consumo familiar, no comercial. En la zona de Aller el postre típico por excelencia es panchón, elaborado con escanda y que está de muerte.

Turón

Bueno, ya no tienes excusas, ¿Cuándo vienes a conocer la Montaña Central?

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