Código de responsabilidad

LLÁSCARA acredita que todos sus servicios siguen un código de responsabilidad, sostenibilidad, y buenos hábitos, cuidando y respetando el medio ambiente, los espacios rurales y las personas que nos rodean.

LLÁSCARA trabaja de manera responsable, solidaria, cooperativa y respetuosa con todos los seres vivos, trabajando exclusivamente con grupos reducidos:

1. Ayudar a proteger y respetar la naturaleza en su conjunto. ¡Minimicemos todos los impactos!

Procuramos no interferir con el normal desarrollo de la vida rural y animal de la zona, respetando al máximo las zonas restringidas y protegidas.

Durante la visita a un entorno natural llevamos una bolsa o recipiente donde tirar los desperdicios que generamos o encontramos a lo largo del recorrido. ¡Protejamos el entorno! Aunque puedan parecer residuos inocuos o biodegradables, pueden causar graves alteraciones en el medio natural. ¡SON BIODESAGRADABLES!

Enseñamos, pero no recolectamos. No arrancamos flores o plantas, ya que ponemos en peligro su supervivencia en la zona, ni tampoco otros elementos bióticos o abióticos (por ejemplo fósiles). Permitamos que los que vengan detrás puedan disfrutar de la naturaleza. ¡FOTOGRAFÍA!

No caminamos fuera de los senderos o pistas señalizadas. Estas acciones pueden dañar la cubierta vegetal por el excesivo pisoteo, contribuyendo a un aumento de la erosión. En un espacio natural la única huella que debes dejar es la de tu pie

Impulsamos el cuidado de los cursos de agua y las fuentes, y su biodiversidad asociada. El agua es un recurso escaso en el mundo.

2. Preservar el ecosistema rural y a la población que custodia estos territorios

Hay que cuidar y respetar el medio ambiente, pero también hay que respetar y cuidar a las personas que nos rodean.

Nuestro propósito es contribuir con el desarrollo rural, para así mantener los espacios rurales habitados y habitables. Además, enseñamos a respetar las actividades económicas tradicionales.

Infundimos el respeto por la población rural. Los habitantes de las zonas rurales tienen un conocimiento del entorno natural profundo y variado. Estas personas pueden desempeñar una función decisiva en el manejo de los recursos naturales. Además son los mejores guías e intérpretes del territorio. La historia de los pueblos está inmersa en todo el entorno, y ellos la conocen muy bien. Es su historia.

3. Lograr que la población local participe en todas las actividades y que obtenga beneficios económicos directos con nuestra presencia

En nuestros viajes, siempre seleccionamos los alojamientos, empresas o servicios que contribuyen al desarrollo sostenible del territorio. Se favorece el comercio justo y el enriquecimiento local.

Promocionamos el patrimonio gastronómico o artesano de las zonas que visitamos, favoreciendo el desarrollo económico de la zona que visitamos, ayudando en la promoción de sus productos. El viajero tiene la oportunidad de conocer el valor y la calidad de productos artesanales auténticos: ver, probar, sentir, escuchar, tocar y oler.

4. Estimular el conocimiento y respeto por el patrimonio

Inspiramos el conocimiento y respeto por todo el patrimonio cultural y natural que visitamos: conjuntos etnográficos, yacimientos arqueológicos, yacimientos paleontológicos, monumentos naturales, monumentos románicos o prerrománicos, cuevas, y otros espacios, lugares o monumentos de interés, cultural o natural.

El patrimonio cultural no se limita a las creaciones materiales. Existen sociedades que han concentrado su saber y sus técnicas, así como la memoria de sus antepasados, en la tradición oral. Los ritos, los modos de vida, la medicina tradicional, la religiosidad popular y las tecnologías tradicionales de nuestra tierra integran la cultura popular, las diferentes lenguas, la música, los instrumentos musicales tradicionales, las danzas religiosas y los bailes festivos, los trajes, la cocina, los mitos, las leyendas, los juegos, etc.

Nuestro propósito, partiendo del geoturismo, es que las personas aprendan a valorar y cuidar algo que forma parte de los pueblos, y que debemos conseguir, entre todos, que continúe vivo.

5. Promover la tolerancia con el lugar de destino a nivel político, social y cultural

Desde LLÁSCARA, solo te pedimos que demuestrespacienciaycomprensión ante situaciones que, según tus esquemas, puedan resultar extrañas. Respeta la forma de vida de las poblaciones locales.

6. Apoyo a las poblaciones locales ofreciéndoles beneficios directos

El turismo sostenible es una forma de negocio comprometida ambiental y socialmente, que trata de causar un bajo impacto sobre el medio ambiente y la cultura local, al mismo tiempo que contribuye a generar ingresos y empleo para la población.

Desde LLÁSCARA damos prioridad a los negocios locales, comprometidos con el desarrollo sostenible, para que estos sigan contribuyendo al enriquecimiento y fortalecimiento de las zonas rurales. Gracias a estas sinergias se garantiza que las zonas rurales se conserven en buen estado, favoreciendo siempre a las personas que habitan en este medio.

LLÁSCARA pretende apoyar directamente las zonas en las que trabaja, colaborando con asociaciones o entidades locales cuya actividad sea acorde a nuestros valores y compromisos en su ámbito de actuación. Este apoyo puede materializarse, por ejemplo, con donaciones económicas a zonas gravemente empobrecidas para el desarrollo de la comunidad o incluso aportando materiales, asesoramiento técnico y ayuda en la difusión de información o patrocinios.

LLÁSCARA cree firmemente en la colaboración y cooperación entre todos los actores que contribuyen a mejorar la calidad de vida de los territorios y lograr el bien común de todos y todas.

 

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